Protegido De La Infección Mientras Se Cuida A Los Pacientes De COVID-19

 

Mi hijo, Tim, es enfermero en un centro de rehabilitación en Phoenix, Arizona. Cuando la pandemia COVID-19 se intensificó, ambos oramos el Salmo 91 diariamente y lo colgamos en nuestros hogares. También cumplimos con las medidas de seguridad y no teníamos miedo de ser infectados.

Tim compartió la protección de Dios con sus compañeros de trabajo y pacientes. Cuando el primer trabajador se infectó por el virus, éste se propagó rápidamente. La empresa hizo pruebas a todos los pacientes del pabellón infectado, así como a todos los trabajadores. Muchos trabajadores dieron positivo y esto dejó al asilo sin personal.

Tim se ofreció como voluntario para ayudar a cuidar a los pacientes infectados. Sus compañeros de trabajo no podían creer o entender por qué arriesgaba su salud. Les dijo de nuevo que sabía que no estaría infectado.

Una semana después, la esposa de Tim dio positivo y él tuvo un momento de miedo. Pero inmediatamente dijo, "No, yo soy la justicia de Dios a través de Cristo, y no seré tocado por COVID-19!"

Cuidó de su esposa que sólo tenía fiebre baja y fatiga. Tim fue examinado muchas veces durante este período y todas sus pruebas resultaron negativas! Después de 10 días de estar en cuarentena, su esposa se recuperó y también dio negativo. Tim y su esposa han continuado trabajando con los pacientes de COVID-19 y todo el mundo se ha maravillado de que Tim no haya dado positivo. ¡Nuestro Dios es un gran Dios!

¡Gracias, Pastor Prince, por su maravilloso ministerio de gracia!

Darlene Ratliff
Kentucky, Estados Unidos